martes, 10 de diciembre de 2013

 La observación en el aprendizaje de la Geografía

1. Introducción

La conexión, la extensión y la causalidad son los elementos fundamentales para el
estudio de la ciencia geográfica. Para que se puedan aplicar estos principios es necesario
trabajar algunos procedimientos, entre los que el de la observación se erige como uno
fundamental. A veces la observación puede suponer un problema para los alumnos de la
educación obligatoria.
Para autores como Graves los métodos de enseñanza de la Geografía se pueden dividir,
sencillamente, en dos: aquellos que se basan en la observación directa del paisaje, o los
que se fundamentan en la observación indirecta.
La observación en Geografía puede ser considerada como un procedimiento que activa
otros, ya que permite al alumno acercarse a un primer problema. Sin embargo lo que
realmente percibe el alumno al observar no tiene porqué ajustarse a la realidad objetiva,
si no que su interpretación dependerá siempre del marco de referencia conceptual que
ha adquirido con el tiempo y con su experiencia.


2. Observación y percepción

Es muy frecuente la confusión entre estos dos conceptos la observación y la percepción,
aunque debemos afirmar que la percepción es un estadio previo al de la observación y
que es producto de procesos más complejos.
¿Son fiables los datos informativos que los órganos sensoriales captan y transmiten, o
nos engañan?
Las condiciones de la observación pueden ser distintas en función del objeto a observar
y la disposición objetiva del observador. En general, a medida que crecen los niños, sus
percepciones se hacen más selectivas, y en función de sus intereses y del marco
conceptual que van alcanzando, los estudiantes adquieren una tendencia, una
inclinación a percibir el entorno de una manera determinada.
La calidad y riqueza de las observaciones depende con frecuencia mucho más de las
características de los esquemas cognitivos previos, de las intuiciones del observador y
de los procesos mentales, que de las propias percepciones sensoriales de las mismas.
En su apreciación el observador no puede abstraerse de su entorno físico y cultural ni
del estado aparente de las cosas en su apreciación, ya que el medio influye de forma
sustancial en el desarrollo de la capacidad de observación.
El niño urbano generalmente usa y desarrolla una escasa capacidad de observación,
percibe colores grises, entornos poco atractivos y confusos para los sentidos (ruido,
agitación, etc.) que no sólo no ayudan y estimulan la observación sino que incluso la
inhiben.
El niño rural, que desarrolla constantemente la observación, ve y convive con los
cambios que experimentan las plantas y los animales domésticos, cotidianamente
percibe una enorme cantidad de colores, aromas y sonidos atractivos, etc. El mayor
contacto con la naturaleza favorece y potencia la aptitud para la observación.


3. Cómo se enseña y se aprende a observar

Ángel Liceras nos ofrece una serie de consideraciones y recomendaciones como las
siguientes:
- La observación descansa sobre la atención y la reflexión. Se requiere un proceso
interior, cognitivo, de elaboración y aplicación de esquemas mentales.
- El desarrollo de la capacidad de observación depende primordialmente de las
experiencias previas del sujeto.
- La observación orientada, para que sea efectiva, ha de partir de las
construcciones preexistentes en los alumnos.
- Un buen observador debe ir abierto a la realidad, sin condicionamientos y
prejuicios.
- El niño tiene una gran capacidad de observar pero se suele fijar habitualmente en
lo que ya conoce.
- Ayuda a dar sentido a las observaciones si éstas se realizan dentro de un
contexto.
- Ante una nueva observación conviene hacer reflexionar al alumno sobre otras
cosas parecidas que haya observado previamente.
- El profesor debe tener ideas claras sobre la observación que propone a sus
alumnos.
- Las actividades de clasificación estimulan la búsqueda de pequeñas diferencias.
- Las actividades de observación adquieren mayor sentido cuando están
encaminadas a contestar una o varias preguntas planteadas de antemano.
Los interrogantes propuestos, evidentemente, han de estar a la altura de la capacidad de
interpretación y resolución de los alumnos a los que van dirigidos, y contemplar el
pensamiento divergente, permitiendo a veces distintas respuestas.
- La observación no es una actividad meramente contemplativa.
- La comunicación de las observaciones realizadas tiene tanta importancia como
la observación en sí.
- El trabajo de campo, las excursiones y las visitas son actividades que ofrecen
oportunidades magníficas para la práctica de la observación directa.
- Finalmente hay que recordar que los esquemas de observación se refuerzan
cuando son funcionales, es decir cuando le sirven al alumno para aplicarlos a
situaciones nuevas.
El desarrollo de las habilidades para la observación y la lectura del paisaje debe seguir
un proceso de aprendizaje progresivo, y ya en los últimos cursos de la Educación
Primaria puede y debe trabajarse con los alumnos la capacidad de desarrollar
observaciones sistemáticas y analíticas a partir de las realidades concretas que estén a su
alcance.


4. Cómo desarrollar la práctica de observación

El paisaje es el marco tradicional donde centrar el estudio de la Geografía y por tanto
del procedimiento de la observación. Hay que reconocer que no existe una metodología
que de forma concluyente permita resolver cuantas necesidades plantea el estudio del
paisaje, teniendo en cuenta su diversidad y complejidad.
La planificación de una práctica de observación y lectura del paisaje necesita precisar
unos objetivos, concretar un área de observación, y basarse tanto en la observación
directa como en la indirecta.

A) Requisitos previos

a) El primer paso en la planificación de una práctica de observación consiste en
establecer los límites del paisaje a observar, es decir, determinar el encuadre, la
fijación de unos límites en los que centrar las observaciones y que ayuden a
evitar disgresiones. La escala de nuestro límite se refiere su marco, puesto que
si elegimos un paisaje amplio puede ser confuso para los alumnos, mientras que
si elegimos un marco reducido podemos concretar más elementos y de forma
más clara.

b) Otro requisito elemental es el punto de observación. De la elección de la altura
de la imagen, su orientación, o el ángulo dependen gran parte de las
observaciones. Desde puntos más elevados se abarca más extensión del
territorio.

B) Identificar los elementos paisajísticos concretos y perceptibles mediante
una primera lectura de carácter formal

La atención selectiva se traduce en percepción selectiva del paisaje a través de las
características fundamentales de los elementos.

a) Una primera mirada permite apreciar los colores, la dominancia de un color o la
alternancia de distintos colores, lo que ya puede predefinir las características del
paisaje. El color es el elemento de más variabilidad, los colores
del paisaje no son fijos y cambian según la luz, la hora del día, la estación del
año, el tipo de tierra etc.

b) Otro elemento de la observación se centra en la consideración de las líneas del
paisaje. Algunas líneas se presentan más definidas, son las líneas dominantes y suelen confluir en los puntos fuertes.

c) Las formas y los volúmenes dominantes determinan también características del
paisaje.

d) En el análisis de elementos antrópicos debe considerarse que a lo largo de la
historia, la Humanidad ha mantenido una intensa interacción con el medio.

e) La realización de dibujos y croquis, ayuda a describir e interpretar el paisaje
puesto que obliga al observador a fijarse en los detalles para trasladarlos al
papel. En su confección se trazan las líneas maestras y se concretan detalles de
los elementos dominantes.

f) Otro buen auxiliar es la preparación y posterior cumplimentación de fichas de
registro.

g) También tiene cabida en esta fase el uso del mapa y la realización de
mediciones.
Para algunos autores la observación termina con la descripción. Pero limitar la
observación a esta primera fase descriptiva supone no encontrar pleno sentido a la
observación, además de que si a la descripción no le siguen la interpretación y el
análisis, se dificulta la posibilidad de contrastar y mejorar la fiabilidad de las
observaciones realizadas.

C) Descubrir las interacciones existentes entre los distintos elementos.

Los distintos elementos de un paisaje no son componentes aislados sino que se
estructuran en una compleja red de relaciones. Hay que descubrir las interacciones
existentes entre los diversos elementos, lo cual exige:

a) Descubrir los elementos estructuradores del paisaje natural.

b) Reconocer los cambios en el tiempo y en el espacio.

D) Comparación de paisajes

Se trata de que los alumnos identifiquen los elementos comunes y los elementos
distintivos en una serie de paisajes. Es una forma adecuada de introducir la noción de
tipos de paisajes y de su evolución en el tiempo. A su vez, la comparación de diferentes
representaciones de un mismo paisaje, permite introducir la apreciación subjetiva del

paisaje.
 El paisaje turístico

"El espacio turístico es la consecuencia de la presencia y distribución territorial de los
atractivos turísticos que, no debemos olvidar, son la materia prima del turismo. Este
elemento del patrimonio turístico, mas la planta turística, es suficiente para definir el
espacio turístico de cualquier país". (Boullón)

1.- Localización geográfica e industrial

· Emplazamiento: periferia, interior, costa, montaña, playa, ríos, lagos...
· Situación: relación con el entorno, vías de comunicación



2.- Factores que favorecen la presencia de turistas

· Naturaleza: montaña, ríos-lagos, playa, parques nacionales, naturales...
· Clima
· Recursos culturales: monumentos, centros de peregrinación, ritos religiosos –
procesiones-, programación musical clásica y moderna...teatro, museos...
· Competiciones deportivas: mundiales, juegos olímpicos, Fórmula I...
· Certámenes de moda y alta costura
· Recursos gastronómicos
· Infraestructuras: plazas hoteleras, personal (cualificación), medios de
comunicación...
· Situación política: estabilidad / inestabilidad, disuasión por presencia del
terrorismo...
· Nivel de vida del país elegido

3.- Clasificación

· Turismo de sol y playa
· Turismo rural
· Turismo deportivo
· Turismo cultural
· Ecoturismo

4.- Repercusiones del turismo

· Demográficas: trasvase de la población, población flotante...
· En el poblamiento: densificación, rehabilitación de edificios, nueva
construcción...
· Económicas: oferta de puestos de trabajo, favorece la consolidación y la puesta
en marcha de otras actividades, ingreso de divisas, inversión en transportes y
comunicaciones
· Políticas, culturales, sociológicas, conocimiento de otras culturas, pueblos,
multiculturalidad, apertura, enriquecimiento, trasvase de información...
· En el territorio (ordenación): ordenación del territorio a nivel local, fomento de
la especulación en materia de disponibilidad de suelo
· En el medio ambiente: problema de abastecimiento de agua, de igual modo

de las redes de saneamiento, modificación tanto del paisaje rural como urbano.

5.- Perspectivas y proyecciones de futuro

· Estacionalidad: atenuación de la estacionalidad como consecuencia de la oferta
para la tercera edad
· Competencia de otros países
· Proyección de futuro y propuestas de mejora
· Planes de Dinamización y de Excelencia

· Turismo verde

 Los paisajes industriales


Los paisajes industriales son el reflejo de la actividad industrial en el territorio, son por
tanto paisajes artificiales, espacios que han sido transformados por la actividad humana.
Estos paisajes han ido creciendo en número desde el inicio de la Revolución Industrial,
y han ido evolucionando desde unos paisajes tradicionales, los denominados “países
negros” a los más modernos centros industriales.


* Paisajes industriales tradicionales, o paisajes negros: La primera
industrialización se basó en la energía que proporcionaba el carbón, por lo que las
principales factorías se ubicaban próximas a las zonas mineras. Las ciudades
industriales presentaban una atmósfera contaminada, llena de humos y ofrecían
por tanto un aspecto negruzco que le dio nombre al tipo de paisaje. Las altas
chimeneas y las edificaciones fabriles construidas en ladrillo, se mezclaban con
las viviendas insalubres de los obreros, en muchos casos pertenecientes al propio patrón que se las alquilaba. La aparición de nuevas fuentes de energía ha modificado la localización industrial junto a las cuencas mineras y provocado la crisis del sector minero. Por otra parte debido a los costes de la mano de obra, y a las legislaciones ambientales más estricta de los países desarrollados, se está
produciendo una relocalización a escala mundial de las industrias pesadas (siderurgia, metalurgia...) que se trasladan a países del Tercer Mundo.


* Paisajes Industriales urbanos: durante el siglo XX se desarrolló como fuente
de energía básica para la industria el petróleo, por lo que la demanda de este producto favoreció la localización de refinerías sobre todo en puertos o en otras ciudades del interior, y junto a ellas surgieron polos industriales que se aprovechaban de la proximidad a la fuente de energía. Por otra parte las industrias
de bienes de consumo se fueron localizando junto al mercado, por lo que en casi todas las ciudades fueron apareciendo polígonos industriales que abastecían a las ciudades.


* Paisajes industriales modernos: las nuevas industrias basadas en
la alta tecnología, se sitúan lejos de la ciudad, en zonas suburbanas, buscando
ubicaciones más atractivas y próximas a las grandes infraestructuras de transporte

que facilitan la comunicación (autopistas, aeropuertos, puertos...).



 Los paisajes urbanos

Son aquellos en los que la presencia humana es muy notoria y ha dejado mayor huella.
Dos conceptos definen habitualmente el origen de la ciudad:

a) La situación
b) El emplazamiento


La situación alude al entorno geográfico en el que se enmarca la ciudad, a escala
regional o nacional. Explica la relación de la ciudad con los grandes conjuntos
geográficos, las redes de comunicación, los centros políticos, etc.
El emplazamiento se refiere al espacio concreto y material que ocupa la ciudad.
Constituye su marco y su soporte y suele guardar relación con la función que justificó el
nacimiento de la ciudad. Incluso el emplazamiento puede llegar a condicionar el plano
urbano.



Un factor muy importante y explicativo del paisaje urbano son las funciones que
desempeñan sus calles, plazas y edificios, ya que debido a su función suele modificarse
la forma de la ciudad.
Pero además, hay otra serie de elementos funcionalmente menos relevantes, pero que, a
veces, destacan morfológica y visualmente. Estos son: muros, espacios verdes,
monumentos, mobiliario urbano, arte mural, etc.
Se puede decir que, igual que no existen paisajes naturales puros ya que suelen estar
humanizados de una u otra manera, tampoco existen paisajes urbanos desprovistos de
naturaleza.
En algunos contextos urbanos, naturalidad y culturalidad se combinan en determinados
elementos del paisaje a través de los materiales constructivos que tienen su origen en los

recursos del medio local.

 Los paisajes rurales


Cualquier paisaje rural está compuesto por una serie de elementos visibles y se ve
influenciado por una serie de factores invisibles tanto físicos como humanos que
conjuntamente definen las características del paisaje.
Los elementos constitutivos del paisaje son:
En cuanto a los factores que influyen en los paisajes rurales son de naturaleza física,
como el relieve, el clima, los suelos o la hidrología; y humanas, como la demografía, la
economía o la política.
La conjunción de elementos y factores producen los diferentes tipos de paisajes
rurales dispersos por el mundo, y de los que veremos una representación de su variedad.


a) Ager: es el espacio cultivado por el hombre. Está dividido en parcelas que se agrupan en explotaciones. Las características definidoras de este elemento son la morfología agraria; los diferentes cultivos o producciones ganaderas que se realizan en ella; los sistemas de explotación; y la propiedad y tenencia de la tierra.

* Morfología: es el aspecto que sobre el terreno ofrecen las diferentes parcelas basadas en su forma, tamaño y tipos de límites.

Según la forma, puede ser regular o irregular, dependiendo de si su dibujo es geométrico o no.

Según el tamaño, las parcelas pueden ser grandes o pequeñas, lo que determinará la explotación agrícola en minifundios o latifundios.

Según los tipos de límites las parcelas pueden ser abiertas, cuando no existe separación
física con las parcelas circundantes, o cerradas, cuando existe una separación mediante
setos, muros de piedra, vallas, etc. Esta característica da lugar a dos tipos de paisajes
muy singulares:
-          El openfield. Se trata de un paisaje cuyas parcelas se suelen distribuir de
manera muy ordenada y regular sobre el territorio, en forma de grandes hojas alargadas
entre los caminos que suelen seguir un plano estrellado con centro en el núcleo de
población; habitualmente ocupa zonas de llanuras; su sistema de cultivo suele ser la
rotación; no existe arbolado en las tierras de cultivo, sino que se sitúa en las zonas más
alejadas del pueblo; el hábitat propio de este tipo de paisaje es concentrado. Este tipo de
paisaje es característico de las zonas centrales de Europa. En España es característico de
la meseta castellana.

-          En el bocage, las parcelas se encuentran separadas por setos, muros, o vallas. Su
forma es bastante irregular, ya que suelen ser típicos de zonas montañosas. El hábitat de
estos lugares suele ser disperso o semidisperso. El tamaño de las parcelas es pequeño,
haciéndose mayor cuanto más alejado está del núcleo principal de población. Pueden
existir zonas arboladas en cualquier parte del término municipal. La existencia de
múltiples caminos hace accesible las parcelas pero produce el desaprovechamiento de
mucho suelo para el cultivo. Este tipo de paisaje se desarrolló para hacer compatible la
ganadería con la agricultura, ya que permite tener el ganado suelto en las parcelas
cercadas, sin miedo a que se escape, lo que favorece el abonado natural de las tierras.
Por el contrario, la utilización de maquinaria es dificultosa y poco rentable debido a la
irregularidad de las parcelas y la presencia de los muros o setos. Suelen ser parcelas
dedicadas al policultivo, para el autoabastecimiento. Es un paisaje que se desarrolla en
la zona atlántica europea como en el tercio norte español.



* Tipo de producción a la que se dedica la parcela. Pueden ser parcelas de
aprovechamiento principal agrícola, pastoril o forestal. Además puede existir un
aprovechamiento mixto de las tres producciones o de dos de ellas.
Los cultivos agrícolas se clasifican dependiendo del porte, en cultivos herbáceos, arbustivos y arbóreos. En una misma parcela se pueden dar cultivos mixtos. Es tradicional en las zonas mediterráneas, realizar cultivos mixtos de olivo y vid, intercalándolos en el terreno.

En cuanto a la producción de animales se clasifica según la cabaña ganadera que se
críe: ovina (ovina), bovina o vacuna (vacas, bueyes), porcina (cerdos), caprina
(cabras), equina (caballos, burros, mulos), avícola (aves en general, gallinas, ocas,
gansos, avestruces). También se pueden clasificar por el objetivo final de la producción
para carne, leche, huevo, piel, lana, etc. Otra producción basada en la cría de animales
es la apicultura, consistente en la explotación de las colmenas de abejas para obtención
de miel y cera entre otras.



* Sistema de Cultivo o formas de explotación de la tierra. En este caso dependiendo
del criterio que utilicemos se podrá clasificar de varias maneras:

-          Según el número de productos cultivados, se distingue entre policultivo; y monocultivo. El policultivo se da sobretodo en sociedades tradicionales, cuyos agricultores producen para su propio abastecimiento, comercializando los excedentes; sin embargo, en sociedades modernas, la producción va destinada casi exclusivamente al mercado, por lo que el agricultor se especializa en uno o pocos cultivos, mecanizándose y utilizando las técnicas más adecuadas para su mayor producción.
-          Según la utilización de agua en el sistema productivo, se distinguen entre agricultura de secano y de regadío.
-          Según la relación entre producción obtenida y espacio cultivado, se diferencian entre agricultura y ganadería intensiva y extensiva. En el primer caso se trata de producciones realizadas en poca extensión de espacio, pero que sin embargo son muy abundantes, debido a la utilización de técnicas muy avanzadas o mucha mano de obra; por el contrario en el segundo caso se trata de altas producciones basadas, no en la tecnificación de la producción sino en la existencia de mucho espacio. La agricultura intensiva es rentable debido a las producciones que obtienen, mientras que la rentabilidad en la agricultura extensiva viene dada por los bajos costes productivos que tienen.


* Propiedad y Tenencia de la Tierra. El propietario de la parcela es el dueño de los
derechos de ese pedazo de terreno. La propiedad puede ser pública, privada o colectiva. Sin embargo la explotación de las parcelas no siempre coincide con el propietario, sino que puede ser otra persona la encargada de su aprovechamiento agrario. En este último caso el propietario cede el aprovechamiento del terreno a la otra persona mediante varios sistemas, como el arrendamiento, por el que recibe una renta anual fija; o la aparcería por el que recibe un porcentaje de la producción final de esa parcela.

b) Saltus: Es el espacio que no está cultivado. Se diferencia entre el Saltus
Permanente y Saltus Temporal.


c) Hábitat: Es la parte habitada del paisaje, la forma en la que se distribuye la
población sobre el territorio. Una primera distinción nos señala la existencia de dos
tipos principales de poblamiento según el lugar de residencia: hábitat urbano y hábitat rural. Entre ambas existen múltiples contrastes que las diferencian: económicos, sociológicas, demográficas, e incluso formales. Estadísticamente se utiliza el número de habitantes para diferenciar entre poblamiento urbano y rural, así por ejemplo en España se considera ciudad aquellos lugares con más de 10000 habitantes; esta cifra varía
dependiendo del país, Japón la fija en 25000 habitantes, mientras que algunos países escandinavos las han fijado en unos 200 habitantes.
La vivienda constituye la unidad mínima de hábitat, cuando se reúnen varias
viviendas forman agrupaciones superiores como aldeas o pedanías (que dependen de
otro núcleo mayor), y municipios o pueblos. Todo el territorio que depende de un
mismo ayuntamiento constituye el término municipal.
El poblamiento o hábitat rural se caracteriza por la manera de distribución de las
viviendas en el término municipal. Este hábitat puede ser concentrado en un único
núcleo, donde vive toda la población del término municipal, la cual se desplaza hasta las
tierras de labor desde allí; puede ser disperso cuando la población vive de manera
diseminada por el territorio y cada familia vive junto a las tierras que trabaja; o bien
puede ser intercalar cuando la distribución se realiza de una forma mixta, existiendo
uno o varios núcleos principales de población y cierta población dispersa por el
territorio. En las zonas montañosas de difícil acceso la población suele
ser diseminada, mientras que en zonas de llanura suele ser concentrado. También
depende de las costumbres locales. Ejemplos de población dispersa nos lo ofrece
Portugal o Galicia en España, en el que cada municipio se compone de varias aldeas
más pequeñas; mientras que las zonas castellanas suelen tener un poblamiento
concentrado.
El hábitat concentrado se caracteriza por la forma del municipio sobre el plano.
Podemos encontrar municipios lineales, que son aquellos que se han desarrollado a lo
largo de un camino o carretera; y municipios centralizados, en los que las viviendas se
agrupan en torno al centro del pueblo (junto a la iglesia, la plaza, el Ayuntamiento, etc.),
dando múltiples formas, como estrellados, cuando el pueblo crece siguiendo los
caminos que salen del pueblo, o redondeados cuando el crecimiento es homogéneo por
todos las partes del pueblo.
La vivienda rural se diferencia de la urbana en la función que desempeñan. Mientras
que en la vivienda urbana la función es exclusivamente residencial, la vivienda rural
comparte esta función con la productiva, pues ha de servir de almacén para la cosecha,
lugar para guardar el utillaje agrario, servir de alojamiento para animales tanto de carga
y como productivos, etc. Esta función, junto a otros factores como el clima, o los materiales dominantes en la zona, van a determinar la tipología de viviendas rurales existentes en el mundo. Así en zonas de montaña, con abundante arbolado, y de clima fríos, las viviendas serán de madera, con tejados a dos aguas y ángulos elevados para evitar la acumulación de la nieve. Por el contrario, en zonas áridas, las casas se harán de piedra o adobe, con pocos vanos y de muros anchos para evitar el calor.


d) Espacio organizado: Son los elementos humanos que organizan el espacio rural,
tales como la red de caminos, de electricidad, telefonía, y demás infraestructura que
dotan al territorio de accesos y otros servicios necesarios para la habitabilidad del

espacio.
Los paisajes naturales

Son aquellos paisajes que mantienen un predominio de los elementos abióticos, sobre
los bióticos, y en mucha mayor medida sobre los antrópicos, que apenas están presentes.
A pesar de esto la presencia de paisajes naturales puros es muy poco frecuente.
Los paisajes naturales presentan grandes contrastes y organizaciones morfológicas muy
diversas, por lo que pueden ser agrupados en distintos tipos de organizaciones geoecológicas llamadas biomas.
- La tundra: alrededor de las regiones polares. Son ámbitos de clima frío, suelos
helados, excepto en verano, y escasas precipitaciones. La vegetación se reduce a
musgos y líquenes.




- La taiga: Más meridional, aunque mantiene un clima frío, con precipitaciones
más abundantes y en forma de nieve. Los veranos son más calurosos y húmedos.
La vegetación está compuesta por bosques de coníferas, mientras que la fauna la
conforman mamíferos de no mucho tamaño.



- Bosque caducifolio: En zonas templadas y de alta humedad. Los inviernos son
fríos y los veranos calurosos. Predominan árboles de hoja caduca y una fauna
variada.


- Bosque mediterráneo: Zonas con inviernos templados y poco lluviosos y
veranos cálidos y secos. La vegetación más característica es la de árboles de hoja
perenne, y la fauna es muy variada, destacando una gran abundancia de insectos.






- La pradera: Típica de latitudes intermedias, se puede encontrar en zonas muy
amplias y alejadas (sabana en África, pampa en América o la estepa en Rusia).
Clima templado o tropical. La vegetación predominante es la de gramíneas y
arbustos, existiendo árboles más dispersos. La fauna es muy variada.







- El desierto: El clima es muy seco por la escasez de precipitaciones. Su rasgo
más distintivo son los bruscos cambios de temperatura. La vegetación es escasa,
y la que hay, se ha adaptado a vivir con la sequedad. La fauna así mismo
también se ha adaptado a este hecho. Normalmente si sitúan cerca de los
trópicos.


- Desiertos helados: Localizados en los dos polos. El clima es extremadamente
frío y las precipitaciones son escasas. El paisaje lo compone una masa de hielo,
con ausencia total de vegetación. La fauna es escasa pero se ha adaptado al
medio.


- Los bosques ecuatoriales o selvas vírgenes: Situados en regiones intertropicales,
alrededor del ecuador. El clima es cálido con muchas precipitaciones lo que
provoca una alta humedad. La vegetación es muy rica en arbustos y árboles. La
fauna es también muy variada.


El mar constituye un paisaje muy singular, porque cambia continuamente su soporte
debido a los movimientos del agua. Sin embargo, en los fondos marinos encontramos
paisajes, compuestos por multitud de elementos que se relacionan entre ellos. En los

paisajes subacuáticos es donde menos se nota la presencia del ser humano.